La cantante Rihanna, al igual que su canción, brilló como un diamante. Y es que la de Barbados acaparó todas las miradas durante la alfombra roja de los premios Council of Fashion Designers of America. Rihanna llevó un vestido hecho a medida por el diseñador Adam Selman, confeccionado con nada más y nada menos que 216.000 cristales de Swarovski. El vestido, además de destellar luz propia, también dejaba mucho a la imaginación y su tela de malla nos dejó intuir partes del cuerpo de la cantante como son sus pechos. Durante la gala, Rihanna se alzó con el galardón de Ícono de la Moda, y no es más para menos, pues sólo ella puede llevar cualquier vestido y derrochar elegancia. La cantante disfrutó de una gran noche dentro y fuera del escenario de la gala. Sí, sí: es una contradicción. ¿Acaso no se supone que, respecto a la moda, se premia a las mujeres que están mejor vestidas? Pues el Consejo de Diseñadores de Moda de Estados Unidos decidió darle ese galardón a Rihanna por ponerse un vestido que, en lugar de resaltar el diseño de la prenda, lo que mostraba con lujo de detalles era el cuerpo desnudo de la cantante. Eso sí: la red brillante que se colgó Rihanna de los hombros está armada con 216 mil cristales . Swaroski y diseñada por Adam Selman. Como ella no llevaba corpiño, más que cristales se veía... ¡tooodo! Este Consejo no se dio cuenta pero: ¿no está patéandose un


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